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República Dominicana, una
Luna de Miel perfecta
Las
bodas y las lunas de miel marcan épocas en nuestras vidas.
Sin lugar a dudas, el amor verdadero merece el marco de los
colores naranjas tenues o ardientes rojos de un atardecer en
el Caribe o las diferentes tonalidades de las aguas azules del
mar.
Visualizando estas imágenes perfectas, más parejas están
escogiendo la República Dominicana para sus bodas o lunas de miel.
Los
resorts de Sosúa, Puerto Plata, Playa Dorada, Playa Grande, Punta Cana-Bávaro-Macao,
Juan Dolio, Boca Chica, Samaná, Bayahibe y La Romana tienen personal experto en
la coordinación de una boda perfecta. La mayoría de los paquetes de boda
incluyen el juez, la licencia matrimonial, flores, música, el bizcocho, champaña
y hasta almohadas y detalles especiales en su habitación.
Una
playa bañada por el sol es un escenario exóticamente romántico para una
recepción nupcial. Arreglos de flores tropicales y centros de mesa en colores
pasteles marinos o brillantes colores encendidos suman al ambiente. Una elegancia casual resultará del juego de variados colores y estilos.
Sus invitados agradecerán el poder compartir esos momentos tan memorables con
ustedes.
Debe
comenzar la planeación de su boda con unos seis meses de anticipación. Los
hoteles prefieren que se les avise por lo menos tres meses antes para reservar
la fecha con el juez y organizar todos los detalles para la ocasión. De ser
necesario, sin embargo, pueden hacer los arreglos en cuatro días. Mientras las
bodas dominicanas se caracterizan por su belleza, también resaltan elementos prácticos.
Casarse o pasar la luna de miel en la RD es una excelente opción porque su
dinero le rendirá. Es un buen comienzo para todo matrimonio.
Comience
su día de bodas con un desayuno pre-nupcial. El hotel podrá separarles un
lugar para su grupo, permitiéndoles a todos juntarse para conocer sobre la
programación de este día tan especial. Luego mímese con un masaje, o pase al
spa del hotel, y luego vaya al salón para manicura, maquillaje y arreglo de su
peinado. Si el hotel no tiene esas facilidades, puede hacer arreglos para que
una estilista le visite en su habitación de hotel.
Escoja
entre celebrar la ceremonia en un gazebo al borde de la playa o en una bella
terraza bajo las estrellas. La coordinadora de bodas del hotel hará la traducción
de la boda. El fotógrafo del hotel conoce los mejores fondos para
impresionantes recuerdos de este momento tan especial. Su mayor preocupación
será decir, “Sí, acepto.”
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