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El recorrido por
las mesas |
El que los novios
en la recepción vayan mesa por mesa es una tradición que generalmente se hace
en todas las bodas. Claro está que si es un brindis donde los invitados
están de pie no se va a realizar. Aunque hoy en día se está tratando de
evadir esa tradición ya que uno pierde mucho tiempo, tiene algunas ventajas.
A los invitados
les gusta que se les brinde un poco de atención y puedan hacerles los
comentarios que no pudieron decirles antes. Puede ser que haya personas
que venga de muy lejos para esta bella ocasión y sería cortés dedicarles un
momento. Agradéceles el haber hecho el viaje. Además puede ser el momento en
que se presenten los amigos, compañeros o familiares que no conocían.
Es un buen momento para sacarse las fotos con
todos los invitados y los novios. Hay que avisarle al fotógrafo si va a
ser así para que se prepare y les diga cuál es el mejor momento para
hacerlo. Es un buen momento para que nadie se quede sin salir en las
fotos. Pero si alguno de los novios es muy alto es mejor que en algunas
fotos se agache un poco para que no quede mucha diferencia con los invitados que
están sentados. Avísenles en el momento de sacarse la foto para que no
salga nadie con la boca llena o bebiendo. Traten de cambiar de pose si no desean
que les queden todas las fotos iguales.
No se queden mucho tiempo en cada mesa porque
el tiempo transcurre y no querrán pasar la mitad de la fiesta
socializando. Tampoco vayan muy rápido ya que cada mesa debe tener la
impresión de que se quedan un rato. Con dos minutos, si tienes 10 mesas,
tendrás ocupados en esta tarea 20 minutos, pero si son 5 minutos, te llevará
una hora. Hay unas mesas en las que se quedarán un poco más y otras un
poco menos, depende de la confianza y amistad que tengan con los integrantes.
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